Ciberseguridad con propósito: El compromiso de la ETI en la IV Jornada Nacional de Ciberseguridad
Del 20 al 30 de noviembre se desarrolla en Cuba la IV Jornada Nacional de Ciberseguridad, un espacio concebido para promover la conciencia, la preparación y el compromiso colectivo frente a los riesgos crecientes del entorno digital. En un momento en el que las organizaciones cubanas —públicas y privadas— dependen cada vez más de plataformas en línea, infraestructuras de red y sistemas que procesan información crítica, garantizar la seguridad informática deja de ser un añadido opcional para convertirse en un componente vital para la estabilidad y la continuidad operativa.
En este contexto nacional, la Empresa de Tecnologías de la Información (ETI) reafirma su rol como entidad especializada en la protección de infraestructuras tecnológicas, ofreciendo un servicio integral de ciberseguridad que combina diagnóstico, monitoreo, análisis de incidentes y consultoría estratégica. La misión es clara: salvaguardar la información, reducir vulnerabilidades y acompañar a las organizaciones en la creación de entornos digitales más seguros.
El servicio de ciberseguridad de la ETI tiene como propósito garantizar la seguridad de la infraestructura de comunicaciones de las entidades del Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica de Cuba, así como brindar soporte a terceros autorizados. Este trabajo se sustenta en un equipo de especialistas altamente calificados que han desarrollado su experiencia en el campo de la seguridad informática y cuentan con maestrías en Ingeniería en Aplicaciones Criptográficas, Sistemas de Telecomunicaciones, Seguridad Informática, Informática Aplicada y Análisis de Información y Prospectiva. Además, poseen certificaciones internacionales en ciberataques, técnicas de prevención, auditoría y hacking ético, lo que les permite enfrentar con rigor los desafíos actuales.
Una fortaleza notable de la ETI es la autorización otorgada por el Ministerio de Comunicaciones de Cuba para prestar servicios de ciberseguridad a terceros, en cumplimiento con lo establecido en el artículo 41 del Decreto Ley 360 “Seguridad de las TIC”. Este respaldo legal confirma la calidad del trabajo que realiza la entidad y la avala como un actor competente y confiable en la protección digital del país. Su labor opera en estrecha colaboración con instituciones como OSRI, el MINCOM y el MININT, articulación que aporta una visión integral para la identificación temprana de riesgos y la respuesta coordinada ante eventuales incidentes.
La oferta de servicios de la ETI responde a las necesidades reales del sector empresarial cubano. El proceso comienza con un Diagnóstico de Seguridad 360º, un análisis profundo que permite detectar vulnerabilidades, evaluar configuraciones, identificar riesgos de acceso no autorizado y estudiar el comportamiento de los sistemas informáticos. Esta evaluación funciona como punto de partida para diseñar estrategias de mitigación más efectivas. Posteriormente, el servicio de Monitoreo Avanzado de redes, usuarios y dispositivos asegura una vigilancia constante sobre los eventos de seguridad, alertando ante cualquier actividad inusual o comportamiento sospechoso que pueda comprometer la integridad de las operaciones.
Cuando ocurre un incidente, la ETI ofrece un servicio especializado de análisis, investigación y respuesta, determinando cómo se produjo el hecho, qué vulnerabilidad fue explotada y qué medidas deben adoptarse para evitar que vuelva a suceder. Este enfoque integral combina capacidades técnicas con acompañamiento experto, lo cual es clave para organizaciones que requieren apoyo en la gestión de incidentes o que aún no han desarrollado una cultura de ciberseguridad sólida.
La protección de datos constituye otro de los pilares esenciales del servicio. La ETI acompaña a las empresas en la gestión empresarial de certificados digitales, herramientas críticas para garantizar la autenticidad, privacidad y trazabilidad de las comunicaciones. Este acompañamiento permite a las entidades operar con mayor seguridad en plataformas internas y externas, minimizando el riesgo de suplantación o alteración de la información.
Por otra parte, la IV Jornada Nacional de Ciberseguridad invita a reflexionar sobre los riesgos emergentes que describe también el Informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial: la desinformación, el sesgo algorítmico y las prácticas invasivas de vigilancia. Estos desafíos evidencian la necesidad de una nueva ética digital basada en la responsabilidad, la transparencia y el respeto a los derechos de los usuarios. En este sentido, la ETI no solo ofrece soluciones técnicas, sino que impulsa una cultura de comportamiento seguro, fomentando la alfabetización digital, la actualización continua y la cooperación institucional.
Desde la perspectiva de la empresa, la ciberseguridad no es simplemente un servicio, sino un compromiso estratégico para garantizar la soberanía tecnológica, la protección del conocimiento científico y el mantenimiento de la continuidad operativa en sectores tan sensibles como la biotecnología y la industria farmacéutica. La seguridad digital es hoy una condición para innovar, producir y colaborar con eficiencia en un mundo cada vez más interconectado.
Protegerse es una tarea de todos, pero acompañar este camino es responsabilidad de especialistas preparados para enfrentar los escenarios más complejos. La ETI, con su experiencia, autorizaciones y equipo multidisciplinario, se posiciona como un aliado esencial para cualquier institución que aspire a operar de manera segura en la era digital. Y en esta IV Jornada Nacional de Ciberseguridad, reafirma su compromiso de seguir construyendo un ecosistema tecnológico más confiable, más consciente y más preparado para los desafíos de hoy y del futuro.

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